Desayuno

He decidido esta mañana hacer un desayuno mindfulness. Momento a momento, café con leche a campurriana, campurriana con consciencia, sorbo de café en el aquí y ahora, respiración, sonrisa, felicidad y otra campurriana con atención plena. Mi gran cabellera, mi cuerpo y toda mi belleza radiante. Iluminado.

Y en llegando a la cuarta dimensión de la profundidad de mi ser, coincidiendo con la cuarta campurriana, he comenzado a levitar sobre el taburete que me compré en el chino, y justo… se me ha ido el punto! Me he puesto a pensar, ¡oh pecado! y me he venido abajo.

Con el culo de nuevo en el taburete, la sonrisa evaporada, barriga prominente, tres pelos por cabellera, un cigarro de es mejor que no te bese ahora.. y toda mi belleza robada. Apagado. He pensado, digo, si este aluvión del aquí y ahora, esta fascinación por el presente, esta huida del pasado, esta sonrisa vacía, esta parálisis del pensamiento es el primer síntoma del Alzheimer.
Pero no me acuerdo.

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