Alcoholismo y mierda

Si tras pasar la fase de alcoholemia ha descubierto que dos más dos suman menos cien mil, lo mejor es que no vuelva a intentarlo no vaya a ser que se encuentre con algún cajón oculto de facturas impagadas y así evitar peores resultados. Intenté maquillar su mal aliento, enjuáguese la boca y sea Usted bienvenido a España.

Si es un pringaillo que en su día diferenció la esencia de la apariencia y supo decir no a las tarjetas de crédito o no pidió dinero a su banco para los gastillos de la feria o de la Wii del niño, de la Blackberry de la niña, del Ipad de su mujer, del coche que es mucho mejor que el de su amigo y que el banco entendió con total normalidad y se lo concedió sonrisa en mano; si no dejó su puesto de trabajo para irse… a una inmobiliaria que había creado un amigo suyo hábil y sagaz, antiguo lameculos, ahora relaciones públicas, con conocidos en urbanismo, mercedes nuevo, y chalecillo con vistas al mar en la misma zona donde iba proyectado un parque; si no se dedicó ayer a comprar veinte pisos para venderlos mañana tres veces más caro y le pilló el toro a mitad de camino; si no se le ocurrió ir a urgencias el día que le sobrevino el dolor en la uña de su dedo meñique y cuenta con los dedos de una mano las veces que en los últimos diez años un pistolero vestido de blanco desenfundó su hola, tómese esto y pase el siguiente; si Usted no es un enchufado, amigo de otro enchufado que se lo presentó su primo el asesor enchufado de firmes principios ideológicos y vocación de servicio público a 3000 € el mes; si no se ha indignado con la pérdida de valores de la sociedad mientras comía de gorra en un restaurante in con sus amigos in a cuenta de…todos los pringaillos.

Si su carnet es de piscina caducado; si Usted ha mantenido, con mucho esfuerzo, limpio su inodoro. Váyase arremangando porque hay un marrón oculto en las profundidades de todas las cañerías que los alcohólicos, notorios y anónimos, nos han dejado por herencia.

Y si es tarde, aún puede mirarse y sonreír, aunque sea levemente y en la intimidad, antes apagar la luz del baño.

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